Más allá de los diagnósticos comúnmente conocidos como «anorexia» y «bulimia», existen muchos tipos de dificultades relacionadas con el vínculo que tenemos con la alimentación y con nuestro cuerpo. Si la comida o la relación con tu cuerpo te suponen un problema en tu día a día y te generan malestar emocional o conflictos con tu entorno, podemos ayudarte.
Qué solemos encontrar en consulta
- Restricción, contar, pesar, clasificar alimentos en «buenos» y «malos».
- Atracones y sensación de pérdida de control, seguidos de culpa y vergüenza.
- Conductas compensatorias: ejercicio excesivo, ayunos, purgas.
- Chequeo constante del cuerpo en el espejo, en la ropa o en la báscula.
- Aislamiento social para evitar comidas con otras personas.
- Un nivel de autoexigencia muy alto que va mucho más allá de la comida.
Nuestro enfoque
Nuestra intervención no se centra solo en paliar las dificultades del momento, sino en encontrar la función que está teniendo ese síntoma en tu vida y la relación que tiene con el entorno y con las vivencias tempranas. El síntoma alimentario casi nunca trata de comida: suele ser una forma de gestionar emociones que no encuentran otra salida, de sostener una sensación de control o de responder a una exigencia aprendida.
Patricia Zori, cofundadora del centro, es especialista en trastornos de la conducta alimentaria por el Colegio Oficial de Psicólogos, y el trabajo se apoya en la terapia focalizada en la emoción y en el abordaje del apego y el trauma.
Trabajo coordinado
Si el caso lo requiere, contamos con la colaboración multidisciplinar de psiquiatras y nutricionistas especializados con los que trabajamos habitualmente. La coordinación entre profesionales es parte del tratamiento, no un extra.





