Saltar al contenido
Acompañamiento terapéutico

Nuestra forma de trabajar

Adaptamos la terapia a ti,
no al contrario

Nuestra forma de entender la intervención coloca al paciente en el centro del proceso, y no al modelo de terapia. Seremos nosotras las que nos adaptemos a ti en todo momento.

Los cinco enfoques

Qué integramos y para qué

Estamos en constante formación, integrando y resaltando los aspectos que nos resultan más importantes y eficaces de los modelos actuales.

Si tenemos una gotera en casa no será suficiente con pintar la pared, no al menos a largo plazo.

Consideramos que explorar situaciones y vivencias del pasado es indispensable para tener un «mapa» completo de lo que nos ocurre en el presente. Es la forma de que las herramientas que obtengas te sirvan también en situaciones futuras.

Psicoterapia integradora

Cada persona llega con una historia y unas necesidades distintas. Por eso, combinamos diferentes enfoques para construir contigo una terapia que tenga sentido para ti. Acordamos los objetivos y revisamos cómo te estás sintiendo a lo largo del proceso.

Apego y trauma

A veces, las experiencias difíciles y las heridas en nuestros vínculos siguen afectando a cómo nos sentimos y nos relacionamos en el presente. Trabajamos con enfoques como EMDR, Somatic Experiencing e IFS (Sistemas de Familia Interna), según la formación de cada profesional y tus necesidades. Cuidamos especialmente que puedas sentirte seguro y avanzar a tu ritmo.

Terapia focalizada en la emoción (TFE) y Focusing

Te acompañamos a reconocer lo que sientes, comprenderlo y encontrar maneras de expresarlo y manejarlo. Con Focusing prestamos atención también a las sensaciones corporales, que pueden ayudarnos a poner palabras a experiencias difíciles de explicar. Damos espacio a tus emociones para entender qué necesitas y cómo cuidarte.

Terapia cognitivo-conductual

Exploramos cómo se relacionan tus pensamientos, emociones y comportamientos. Trabajamos para identificar y modificar patrones que te generan malestar y desarrollar estrategias para afrontar las dificultades del día a día. Adaptamos estas herramientas a tus necesidades y a los objetivos que acordamos contigo.

Enfoque sistémico

Lo que nos ocurre también está relacionado con nuestros vínculos y con el entorno en el que vivimos. Exploramos cómo nos comunicamos, qué lugar ocupamos en nuestras relaciones y qué dinámicas se repiten. Trabajamos para favorecer formas de relacionarnos más satisfactorias, tanto en terapia individual como de pareja y familiar.

Cómo es el proceso

De la primera llamada a la última sesión

01

Primer contacto

Nos escribes o nos llamas. Te explicamos cómo trabajamos, resolvemos tus dudas y buscamos al profesional del equipo que mejor encaje con lo que necesitas.

02

Primeras sesiones

Semanales al principio, para conocernos mejor, establecer la relación terapéutica y definir juntos los objetivos del proceso.

03

Trabajo de fondo

Herramientas para bajar el malestar a corto plazo y, a la vez, trabajo sobre las huellas emocionales que sostienen lo que te ocurre.

04

Espaciar y cerrar

Las sesiones se van espaciando. Hablamos abiertamente del ritmo y del final, siempre en función de lo que necesitas para seguir sintiéndote mejor.

¿Por qué escogernos?

Cuatro cosas que no negociamos

01

Vínculo primero

Entendemos cada proceso como una experiencia única. El centro de la terapia son tus necesidades, en un contexto de colaboración, respeto y escucha profunda.

02

Formación continua

Formación y supervisión constantes en equipo. Es la única manera de ofrecer una atención que de verdad esté a la altura.

03

Precios sostenibles

Tarifas competitivas y bonos de sesiones, porque un proceso terapéutico serio necesita continuidad para funcionar.

04

Presencial, online o híbrido

En pleno centro de Madrid, bien comunicado y con facilidad para aparcar. Y también online, o alternando ambos formatos.

Dudas frecuentes

Preguntas que nos hacéis mucho

¿Para qué sirve hacer terapia?

Aunque cada vez tenemos más información sobre la importancia de la salud mental, aún hay personas que sienten vergüenza, debilidad o miedo ante la idea de acudir al psicólogo. Es completamente normal. Tradicionalmente, acudir a psicólogos y psiquiatras se ha asociado con «estar loco» o «no ser suficientemente bueno para solucionar mis propios asuntos». La terapia psicológica es un recurso altamente eficaz que puede ayudarnos a manejar situaciones del día a día, desde la pérdida de un ser querido hasta dificultades en la pareja. El vínculo que establecemos con el terapeuta se convierte en una experiencia en sí misma sanadora: poder hablar y reflexionar sobre aquello que nos preocupa sintiendo que hay un «otro» al lado para escucharnos es una experiencia única de autoconocimiento.

¿Cómo sé si tengo que ir al psicólogo?

Cuando sufrimos o algo nos preocupa, normalmente hemos intentado abordar el problema con estrategias propias y tirando de nuestro entorno cercano. Aunque esa es una buena herramienta, a veces no es suficiente. Ejemplos habituales por los que la gente acude a terapia: sufrir una pérdida, atravesar cambios importantes, aprender a manejar emociones desagradables, recuperar la motivación, gestionar problemas familiares o de pareja, evitar pensamientos dañinos, superar un miedo, sentirse solo o vacío, conocerse más, o simplemente poder hablar con alguien sin sentirse juzgado. Si estás en ese punto, estaremos encantadas de brindarte un espacio. Tú decides cuándo.

¿Cómo sé si tengo un problema de adicción?

Los problemas de abuso o adicción a sustancias o comportamientos no aparecen de un día para otro: se desarrollan en un continuo que oscila entre situaciones de control y descontrol que generan grandes sentimientos de malestar, vergüenza y culpa. A veces existe una sensación de falso control que hace que la persona obvie las consecuencias negativas que su comportamiento tiene para sí y para su entorno. Por eso recomendamos intervenir lo antes posible. Sentir que la situación se me va de las manos y que he perdido el control sobre mi vida son indicadores suficientes para pedir ayuda.

¿Cómo sé si tengo un problema de alimentación?

Más allá de los diagnósticos comúnmente conocidos como «anorexia» y «bulimia», existen muchos tipos de dificultades relacionadas con el vínculo que tenemos con la alimentación y nuestro cuerpo. Si la comida o la relación con tu cuerpo te suponen un problema en tu día a día y te generan malestar emocional, podemos ayudarte. Si fuera necesario, contamos con la colaboración multidisciplinar de psiquiatras y nutricionistas especializados. Nuestra intervención no se centra solo en paliar las dificultades del momento, sino en encontrar la función que está teniendo ese síntoma en tu vida.

¿Cómo puedo ayudar a un familiar o amigo que necesita ir a terapia?

Es difícil convencer a alguien de que tiene que acudir a tratamiento, especialmente con niños y adolescentes: para que un proceso funcione, la persona afectada tiene que verle sentido. Aun así, hay aspectos que sí podemos abordar: informar y explicar en qué consiste un proceso de terapia reduce mucho la angustia; mostrar apoyo y comprensión y respetar sus tiempos, porque forzar puede ser contraproducente; no poner el foco en el síntoma, sino reflejar el interés por el malestar que la persona está viviendo; y considerar la terapia de familia o de pareja, que puede ser una oportunidad para todos y hace que nadie se sienta señalado.

¿Existe un tipo de terapia mejor para mí?

Sí y no. Nuestra forma de entender la intervención coloca al paciente en el centro del proceso, no el modelo de terapia. Seremos nosotras las que nos adaptemos a ti. Lo que sí podemos decirte es que, para que los cambios sean consistentes y duraderos, no podemos reducir la intervención a herramientas o ejercicios concretos de gestión. Podemos ilustrarlo con una metáfora: si tenemos una gotera en casa, no será suficiente pintar la pared. Aunque resulte incómodo y costoso, el problema se soluciona picando la pared, encontrando la tubería dañada, cambiándola, volviendo a construir la pared y, por último, pintándola.

¿Cuánto dura un proceso de terapia?

Nos encantaría poder responderte con una cifra, pero no existe una respuesta genérica: cada persona es única y cada proceso lo es también. Podemos y debemos orientarte, pero lo más importante es generar una visión conjunta del problema y de la forma de solucionarlo. Se recomiendan sesiones de frecuencia semanal al principio, para conocernos mejor, establecer la relación terapéutica y definir juntos los objetivos. Más adelante las sesiones se podrán espaciar, sin perder de vista qué es lo que necesitas para ir sintiéndote mejor.

¿Dónde estáis y cómo llego?

Estamos en la calle de Amado Nervo, 3, en el barrio de Retiro (28007 Madrid), con buenas comunicaciones de transporte público y facilidad para aparcar. También atendemos online o en formato híbrido, alternando sesiones presenciales y a distancia según lo que necesites.

¿Damos el paso?

Tú decides cuándo

Rellena el formulario de contacto y en un máximo de 24 a 48 horas nos pondremos en contacto contigo para informarte de todo lo que necesites, sin ningún compromiso.

644 90 72 50 Pedir cita WhatsApp

Sin compromiso

Pide tu cita

Déjanos tus datos y te respondemos en un máximo de 24 a 48 horas laborables. Si lo prefieres, llámanos al 644 90 72 50.

Necesitamos al menos uno de los dos, teléfono o email, para poder responderte.

Este formulario no es un canal de urgencias. Si estás en una situación de riesgo, llama al 024 o al 112.